Fallece el prestigioso arquitecto arnedano Ramón Ruiz Marrodán

El prestigioso arquitecto arnedano, Ramón Ruiz Marrodán, ha fallecido a los 68 años de edad

El arquitecto Ramón Ruiz Marrodán, en una imagen de su Facebook
El arquitecto Ramón Ruiz Marrodán, en una imagen de su Facebook
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El mundo de la arquitectura está de luto por el fallecimiento este viernes del arquitecto arnedano Ramón Ruiz Marrodán, a los 68 años de edad.

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Ramón Ruiz, Arquitecto Superior por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, pasa a formar parte de la historia como uno de los profesionales más prestigiosos de Arnedo y La Rioja tras haber reflejado su talento y capacidad en decenas de proyectos residenciales, hosteleros, culturales, empresariales, dotacionales, etc, por diferentes puntos del territorio nacional y europeo.

A lo largo de su carrera profesional, de más de 40 años, ha proyectado y dirigido la construcción, restauración o reforma de espacios muy conocidos entre los arnedanos como el Monasterio de Vico, BarBull, Parque de la Baronesa, Restaurante Sopitas, reforma del Ayuntamiento de Arnedo, sede de Servicios Sociales municipales, Bar Alfil, Bar Colours, Óptica Falcón, Pub Quinto Pino, Bar Niza, Pintos, Stress, Bar La Calle, Thais, Restaurante Picabea, Discoteca Sendero… entre otras edificaciones como locales comerciales y naves industriales.

Entre sus creaciones también se encuentran los diseños de los bancos de la Iglesia de San Cosme y San Damián o del Quiosco Colorino que durante años estuvo en plena Puerta Munillo,

Ramón Ruiz, colegiado número 134864 en el Colegio Oficial de Arquitectos de La Rioja, además de ser un reconocido profesional en la arquitectura, era muy querido y conocido en la ciudad del calzado.

Tras conocerse el fallecimiento del arquitecto arnedano, el alcalde de la ciudad, Javier García, ha publicado en sus redes sociales personales un mensaje de cariño hacia Ruiz Marrodan, «Ramón se nos ha ido muy pronto, pero ha dejado una huella profunda en muchos de nosotros. Arnedo no se entiende sin su obra arquitectónica, ni tampoco sin su compromiso ejemplar. Será siempre un tipo estupendo, coherente e íntegro. Inteligente e idealista. Seductor, generoso y divertidísimo. El vacío que hoy sentimos será llenado con su enorme aportación, como ser humano y como profesional intachable. Digno hasta su despedida. Dibujando su final de una manera tan natural como la que aplicaba en sus diseños y proyectos. Te estaré eternamente agradecido. Arnedo te llora y celebra a la vez. Hasta siempre, amigo.»

[Noticia en fase de ampliación: 20:19h]