Ligero aumento de casos de ‘paperas’ en Arnedo

La Consejería de Salud confirma que hay casos detectados de 'paperas' en Arnedo, una enfermedad cíclica y que registra ligeros repuntes cada tres o cuatro años.

Artesanía en La Rioja

En las últimas semanas se han detectado en Arnedo varios casos de partoditis, más conocido como ‘paperas‘, una epidemia, en general de carácter leve, de incidencia nacional que suele darse de forma cíclica cada tres o cuatro años.

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Este ligero repunte está afectando especialmente a jóvenes de la ciudad.

Noticias de Arnedo se ha puesto en contacto con la Consejería de Salud del Gobierno de La Rioja, quienes han confirmado que hay casos confirmados en Arnedo, al igual que en otros territorios riojanos y demás provincias españolas, puesto que se ha producido un repunte debido al comportamiento natural de la enfermedad, descartándose un fallo vacunal.

Incidencia menor que hace diez años

Hace aproximadamente diez años, se detectaron más de 300 casos en 24 meses dentro de la Comunidad Autónoma de La Rioja y la Consejería de Salud se vio obligada a poner en marcha una campaña de revacunación de los jóvenes que hoy tienen entre 18 y 20 y entre 28 y 30 años.

El número de casos detectados en los últimos meses es sensiblemente inferior a los que se registraron en aquellos meses.

Según los expertos, las ‘paperas‘ es una enfermedad que se comporta de manera cíclica y que provoca repuntes cada tres o cuatro años, como parece que está ocurriendo en esta época.

¿Qué es la parotiditis?

La parotiditis, popularmente conocida como ‘paperas‘, es una enfermedad contagiosa que puede ser aguda o crónica, localizada fundamentalmente en una o ambas glándulas parótidas, que son glándulas salivales mayores, ubicadas detrás de las ramas ascendentes de la mandíbula.

Es una enfermedad epidémica que se presenta en ondas multianuales.

En España es enfermedad de declaración obligatoria desde 1982, con declaración agregada semanal de número de casos.

La introducción de la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis) en el calendario de vacunación infantil a principio de los años ochenta, redujo rápidamente la incidencia de la enfermedad, pasando de los 211 casos por 100.000 habitantes notificados en 1982 a 35 casos por 100.000 habitantes en 1991.

El programa de vacunación infantil frente a parotiditis con la administración de dos dosis de vacuna triple vírica, se consolidó en la década de los años 90 y desde entonces se mantiene con altas coberturas (>95% con la primera dosis y >90% con la segunda dosis).

Las altas tasas de inmunización consiguen que la parotiditis, altamente epidémica, se mantenga por debajo de los 25-30 casos por 100.000 habitantes y año.

En los últimos 20 años se han producido 4 ondas epidémicas de parotiditis (1994-1997, 1998-2003, 2004-2009 y 2010-2014); la última alcanzó su pico máximo en el año 2013 (13.880 casos; 29,5 casos por 100.000 habitantes).

La parotiditis tiene presentación estacional con la aparición de casos predominantemente en invierno y primavera.

¿Cómo se tratan?

Debe ser diagnosticado por facultativos y actualmente no existe un tratamiento que sea efectivo para curar la enfermedad.

Suele durar unas dos semanas y se basa únicamente en la mejora de los síntomas, salvo complicaciones, hasta que se cumpla la historia natural de la enfermedad.

Entre las medidas generales, es necesario aislar al enfermo para evitar mayor incidencia de casos, reposo durante el periodo febril y proporcionar a la persona afectada medicamentos prescritos por personal médico para disminuir la sintomatología.

Recomendaciones

Se recomienda que para evitar contagios, los afectados no acudan a clase o a actividades colectivas hasta que no haya pasado, al menos, una semana desde el inicio de los síntomas.

Además, es conveniente que el entorno de las personas afectadas revisen el estado de vacunación con triple vírica y completar la vacunación hasta dos dosis en aquellos que no estén vacunado o sólo hayan recibido una dosis.

Cabe recordar que parotiditis es un infección vírica en general leve, y la transmisión de la enfermedad se produce por vía aérea o por contacto directo con la saliva de personas infectadas.

Se caracteriza por fiebre, inflamación y dolor a la presión de las parótidas (en la zona del cuello), y desde que una persona se infecta hasta que aparecen los primeros síntomas transcurren de 16 a 18 días.

La vacunación, la medida preventiva más importante

Los expertos insisten en que la vacunación es la medida preventiva más importante de que se dispone ya que evita la infección en más de un 80% de los casos, sin perjuicio de que pueda detectarse la enfermedad en personas correctamente vacunadas.

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